¿Cómo es un infarto cerebral?
Autor: Giovana Fermat Roldán

La enfermedad vascular cerebral se refiere al término genérico por el que se nombran los infartos y las hemorragias cerebrales. El conjunto de estas enfermedades representa la segunda causa de muerte en el mundo, la tercera causa de muerte en México y la primera causa de discapacidad en la población general.
El infarto cerebral se refiere a la muerte de una porción del cerebro ocasionada por la falta de flujo sanguíneo debida a un émbolo (coágulo que viene de un lugar distante) o la oclusión en el sitio afectado (habitualmente por aterosclerosis). Es conocido en el mundo como stroke o ictus y coloquialmente como infarto, ataque cerebral, embolia o derrame cerebral.
¿Qué causa el infarto cerebral?
La falta de flujo sanguíneo a una parte del cerebro es causada por ateroesclerosis y embolismo.
- Ateroesclerosis: Formación de grasa en las paredes de las arterias. En consecuencia las arterias reducen su diámetro y disminuye la cantidad de sangre que pasa por ellas.
- Embolismo: Formación de un coágulo o desprendimiento de una porción de la placa de grasa (ateroesclerosis) que viaja por el torrente sanguíneo hasta un sitio que impide su paso (y la del flujo sanguíneo).
Factores de riesgo que contribuyen al endurecimiento de las arterias:
1. Hipertensión Arterial
2. Dislipidemia (Colesterol y triglicéridos elevados)
3. Tabaquismo
4. Diabetes Mellitus
5. Sobrepeso y Obesidad
6. Consumo de Alcohol
Síntomas particulares del Evento Cerebrovascular
Un infarto cerebral, también conocido como accidente cerebrovascular isquémico, ocurre cuando el suministro de sangre a una parte del cerebro se interrumpe o se reduce significativamente, lo que priva al tejido cerebral de oxígeno y nutrientes. Reconocer los síntomas de un infarto cerebral es crucial para buscar atención médica inmediata, ya que el tiempo es un factor determinante en la recuperación y minimización de daños. Los síntomas más comunes incluyen:
1. Debilidad Súbita
- Cara, brazo o pierna: Especialmente en un lado del cuerpo. Una persona puede notar que un brazo se siente débil o torpe, o puede tener dificultad para levantar ambos brazos de manera equitativa.
2. Confusión o Problemas para Hablar
- Dificultad para hablar: El habla puede volverse incomprensible o puede haber dificultad para encontrar las palabras correctas.
- Confusión mental: La persona puede parecer desorientada o tener dificultad para comprender lo que se le dice.
3. Pérdida de Visión
- En uno o ambos ojos: Puede haber una pérdida súbita de la visión o visión doble.
4. Problemas de Coordinación y Equilibrio
- Mareos: La persona puede sentir vértigo o una pérdida del equilibrio y la coordinación.
- Dificultad para caminar: Puede haber una sensación de tambaleo o una caída repentina.
5. Dolor de Cabeza Severo
- Dolor repentino: Un dolor de cabeza intenso y repentino que no tiene una causa conocida puede ser un signo de un infarto cerebral, especialmente si se presenta junto con otros síntomas.
6. Entumecimiento
- En la cara, brazo o pierna: Similar a la debilidad, pero puede ser una sensación de hormigueo o entumecimiento en un lado del cuerpo.
7. Dificultad para Tragar
- Disfagia: Puede haber problemas para tragar, lo que puede llevar a ahogamientos.
8. Problemas para Caminar
- Inestabilidad: La persona puede tambalearse o tener dificultad para caminar recto.

Reconocimiento y Acción Inmediata
La identificación rápida de estos síntomas y la búsqueda inmediata de atención médica puede marcar una gran diferencia. Un método sencillo para recordar los signos de un infarto cerebral es el acrónimo «RÁPIDO»:
- Rostro caído
- Arm (brazo) débil
- Problema para hablar
- Immediate (inmediato)
- Dé a conocer la hora (tiempo de inicio de los síntomas)
Si se observan estos síntomas en alguien, es vital actuar de inmediato y llamar a los servicios de emergencia. El tratamiento oportuno puede salvar vidas y reducir la probabilidad de secuelas neurológicas permanentes.
Abordaje diagnóstico
Se han desarrollado varias escalas para cuantificar la gravedad del paciente. La escala de los Institutos Nacionales de la Salud (NIHSS) es la más utilizada. Se basa en 11 parámetros que reciben un puntaje de entre 0 a 4. Su resultado oscila de 0 a 39 y según la puntuación se cataloga la gravedad en varios grupos: < 4 puntos: déficit leve; 6–15 puntos: déficit moderado; 15–20 puntos: déficit importante; y > 20 puntos: grave.
En el paciente con sospecha de IC, los estudios de imagen son indispensables; la tomografía axial (TC) simple es el estudio de elección ya que es accesible y rápido. Tanto la TC como la imagen de resonancia magnética (IRM) tienen una alta sensibilidad, aunque la IRM puede detectar IC aún en fases hiperagudas y los localizados en la circulación posterior.
Tratamiento y Prevención del evento cerebrovascular
Hay tres tipos de tratamiento que dependen del momento en que se establece el diagnóstico: Prevención primaria, Manejo agudo (urgencia) y Prevención secundaria.
- Prevención primaria
Si ya se tiene alguna de las enfermedades consideradas como factores de riesgo (hipertensión arterial, diabetes, colesterol elevado, tabaquismo, alcoholismo, obesidad, etc.), el tratamiento y control de la enfermedad, aunado a un estilo de vida saludable que incluya una alimentación balanceada que privilegie el consumo de frutas y verduras y ejercicio físico adecuado, son las medidas preventivas que pueden evitar la ocurrencia de un primer evento vascular en la vida.
- Manejo Agudo, que se considera urgencia médica.
La administración de esta medicación o procedimiento debe realizarla un neurólogo o un terapista endovascular en un centro especializado. Es la única oportunidad para ayudar al paciente a regresar a su estado funcional previo al infarto. Aplicados en las primeras 4 horas y media a partir del inicio de los síntomas de un infarto cerebral, posibilitan la recuperación de tejido cerebral.
¿El evento cerebrovascular se revierte?
Únicamente si se atiende en fase aguda, con medicamentos o procedimientos que abran el vaso ocluido (en el caso del infarto cerebral) o procedimientos quirúrgicos (en el caso de hemorragia cerebral grave), podría considerarse a alguien curado del infarto y hemorragia cerebral, de otro modo quedan secuelas de este. El especialista que debe atender la enfermedad vascular cerebral es el neurólogo. Es una verdadera urgencia y debe atenderse en las primeras horas. El tiempo que tarda en llegar a un hospital será fundamental para el pronóstico y la potencial recuperación del enfermo.
