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Tipos de discapacidad tras un accidente cerebrovascular

Un accidente cerebrovascular (ACV), conocido también como ictus, puede tener consecuencias devastadoras en la vida de una persona, alterando de manera significativa su funcionamiento diario y su independencia. La gravedad y el tipo de discapacidad que una persona puede experimentar tras un ACV dependen de varias variables, incluyendo la localización y extensión del daño cerebral. A continuación, se detallan los tipos más comunes de discapacidades que pueden surgir después de un ACV:

Discapacidades físicas

  • Debilidad muscular o parálisis: Uno de los efectos más comunes de un ACV es la debilidad en un lado del cuerpo, conocida como hemiparesia, o la parálisis, denominada hemiplejía. Estos síntomas pueden afectar la cara, el brazo, y la pierna del mismo lado del cuerpo.
  • Problemas de coordinación y equilibrio: Muchas personas enfrentan dificultades para mantener el equilibrio y coordinar sus movimientos, lo que aumenta el riesgo de caídas.
  • Fatiga: La fatiga es un síntoma persistente y debilitante que afecta a una gran parte de quienes han sufrido un ACV, limitando significativamente su capacidad para participar en actividades diarias.

Discapacidades cognitivas

  • Dificultades de atención y memoria: El ACV puede afectar la capacidad de la persona para concentrarse, recordar información y realizar tareas múltiples.
  • Problemas de percepción: Algunas personas pueden tener dificultades para comprender la información sensorial, lo que puede afectar su capacidad para reconocer objetos, juzgar distancias o navegar por espacios.
  • Dificultades de razonamiento y solución de problemas: Estas pueden incluir problemas para planificar, organizar, tomar decisiones o resolver problemas.

Discapacidades en la comunicación

  • Afasia: Es una condición común después de un ACV que afecta la capacidad de la persona para hablar, entender el lenguaje, leer o escribir. La gravedad varía ampliamente entre individuos.
  • Disartria: Se refiere a dificultades en el control muscular de los mecanismos del habla, lo que resulta en una pronunciación pobre o difícil de entender.
  • Apraxia del habla: Es una condición que afecta la capacidad para coordinar los movimientos musculares necesarios para hablar, aunque los músculos no estén débiles.

Discapacidades emocionales

  • Depresión: Es común experimentar depresión después de un ACV, lo cual puede afectar la motivación, el sueño, el apetito y el disfrute de la vida.
  • Ansiedad: Muchas personas desarrollan ansiedad, incluyendo trastorno de pánico y estrés postraumático, después de un ACV.
  • Cambios en la personalidad y el comportamiento: Estos pueden incluir irritabilidad, agresividad, apatía o cambios en los patrones sociales.

Cada persona es única en su viaje de recuperación tras un ACV. La rehabilitación juega un papel crucial en ayudar a las personas a recuperar su independencia tanto como sea posible, adaptándose a nuevas formas de vivir y superando los desafíos que estos cambios implican.

Los equipos multidisciplinarios en centros especializados en neurorehabilitación, como Neurocenter, pueden ofrecer apoyo integral adaptado a las necesidades específicas de cada individuo, ayudando a maximizar su recuperación y calidad de vida.

¿Cuáles son los factores de riesgo para un ACV?

Los factores de riesgo que usted puede controlar son responsables de entre el 82% y el 90% de todos los ACV:

  • Presión arterial alta
  • Obesidad
  • Inactividad física
  • Dieta pobre
  • Tabaquismo

El ataque cerebrovascular isquémico y hemorrágico comparten muchos de los mismos factores de riesgo, como presión arterial alta, diabetes y colesterol alto en sangre. Otros factores de riesgo son específicos para cada tipo de ataque cerebrovascular.

Los coágulos de sangre pueden producirse debido a cardiopatía coronaria, fibrilación auricular, enfermedad de las válvulas cardíacas y enfermedad de las arterias carótidas. Puede producirse un sangrado después del uso de medicamentos diluyentes de la sangre (anticoagulantes).

Otros factores de riesgo se basan en el estilo de vida, las genéticas y el medio ambiente.

  • La edad también es factor de riesgo. Un ACV puede ocurrir a cualquier edad, pero el riesgo es mayor en bebés de menos de 1 año y en adultos a medida que envejecen.
  • La ansiedad, la depresión y los niveles elevados de estrés, así como trabajar muchas horas y no tener mucho contacto con familiares, amigos u otras personas fuera del hogar, puede aumentar el riesgo de sufrir un ACV.
  • Los antecedentes familiares y las genéticas también pueden influir. El riesgo de tener un ACV es mayor si uno de los padres u otro familiar ha tenido un ACV, en particular si esto ocurrió a edad temprana. Algunos genes afectan al riesgo de sufrir un ACV, como los que determinan el grupo sanguíneo. Las personas con sangre del tipo AB (que no es común) tienen un riesgo mayor.
  • Vivir o trabajar en zonas con contaminación en el aire también puede contribuir al riesgo de sufrir un ACV.
  • Otros hábitos poco saludables en el estilo de vida, como beber demasiado alcohol, dormir demasiado (más de 9 horas) y consumir drogas ilegales como la cocaína, pueden aumentar el riesgo de sufrir un ACV.

Síntomas más frecuentes en el evento cerebrovascular

Si el ataque cerebral no pudo prevenirse es muy importante saber reconocer los síntomas para reducir en forma inmediata el daño cerebral. Cada minuto transcurrido es crucial para prevenir los daños del ataque sobre la actividad motora del cuerpo, la palabra, la visión, la actividad psíquica y por supuesto la muerte.

Ante la ocurrencia de los siguientes síntomas es muy importante recurrir al médico que sabrá diagnosticar qué tipo de ataque cerebral está en curso.  Comienzo brusco de algunos de los siguientes síntomas:

  • Dificultad para hablar
  • Adormecimiento de la cara
  • Vértigos
  • Confusión general
  • Pérdida súbita de la visión de un ojo
  • Visión borrosa o limitada
  • Dificultad para caminar
  • Piernas o brazos entumecidos o adormecidos
  • Dificultad para coordinar movimientos
  • Mareos.

¿Cuáles son las consecuencias de padecer un accidente cerebrovascular?

El cerebro se nutre de una de las redes de vasos sanguíneos más ricas del cuerpo. Puede ocurrir una obstrucción o rotura en uno de estos vasos sanguíneos en cualquier área del cerebro. Debido a que cada área es responsable de diferentes funciones, los efectos de los ataques cerebrales pueden variar desde discapacidades leves a graves, según el tipo, la gravedad y la ubicación del accidente cerebro vascular. Los síntomas pueden ser temporales o permanentes.  

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