Uso de las escalas Glasgow y Cincinnati en Monterrey
Autor: Giovana Fermat Roldán

Cuando ocurre una emergencia neurológica —como un infarto cerebral (accidente cerebrovascular)— cada minuto cuenta. Actuar rápido puede marcar una gran diferencia en el pronóstico y la recuperación.
Por eso, en la atención médica se utilizan herramientas clínicas sencillas para identificar signos neurológicos y ayudar a tomar decisiones desde el primer contacto. Dos de las más conocidas son:
- Escala de Cincinnati: útil para sospechar un infarto cerebral de forma rápida (especialmente antes de llegar al hospital).
- Escala de Glasgow: útil para medir el nivel de conciencia y la gravedad neurológica una vez que el paciente está siendo evaluado clínicamente.
Aunque ambas se usan en neurología de urgencias, no sirven para lo mismo y se aplican en momentos diferentes.
¿Qué es la Escala de Cincinnati y cuándo se usa?
La Escala de Cincinnati (CPSS) es una herramienta diseñada para detectar signos tempranos de infarto cerebral de forma rápida y sin necesidad de equipo médico.
Se basa en 3 observaciones fáciles de realizar:
1) Cara (asimetría facial)
Se pide a la persona que sonría.
- Normal: la sonrisa es simétrica
- Alarma: un lado de la cara “se cae” o no se mueve igual
2) Brazos (debilidad)
Se pide que levante ambos brazos al mismo tiempo.
- Normal: ambos brazos se mantienen arriba
- Alarma: un brazo cae o no puede sostenerlo
3) Habla (dificultad para expresarse)
Se pide repetir una frase sencilla.
- Normal: habla clara
- Alarma: palabras arrastradas, confusión o incapacidad para hablar
Si 1 de estos 3 puntos falla, debe sospecharse un infarto cerebral y buscar atención urgente.
Esta escala se relaciona con el mensaje de prevención más difundido para identificar un evento vascular cerebral: F.A.S.T. (Face, Arm, Speech, Time).
¿Por qué es tan útil en Monterrey?
En una ciudad donde los traslados pueden retrasarse por tráfico o distancia, herramientas como Cincinnati ayudan a reconocer el problema temprano, pedir apoyo y llegar a tiempo a un hospital con capacidad de atender un “Código Cerebro”.

¿Qué es la Escala de Glasgow y cuándo se usa?
La Escala de Coma de Glasgow (GCS) es una herramienta médica usada para evaluar el nivel de conciencia en situaciones neurológicas graves.
Fue descrita en la década de 1970 y se convirtió en un estándar mundial para valorar la gravedad del estado neurológico.
Evalúa 3 áreas:
- Apertura de ojos
- Respuesta verbal
- Respuesta motora (movimientos)
Y genera un puntaje total que va de:
- 3 puntos (muy grave)
- 15 puntos (normal)
Glasgow es especialmente útil cuando el paciente:
- está somnoliento o inconsciente
- tuvo una convulsión
- presenta confusión intensa
- sufrió una hemorragia cerebral
- tuvo un traumatismo craneal
- o el infarto cerebral fue severo
Importante: Glasgow NO está diseñado para detectar infarto cerebral en casa. Es una evaluación clínica más completa que se realiza en el contexto de urgencias o valoración médica.
Diferencias claras entre Cincinnati y Glasgow
Escala de Cincinnati
- Objetivo: sospechar infarto cerebral rápido
- Se usa: en casa, ambulancia, primer contacto
- Evalúa: cara, brazos, habla
- Ideal para decidir: “¿llamo a urgencias ya?”
Escala de Glasgow
- Objetivo: medir el nivel de conciencia
- Se usa: en hospital / valoración clínica
- Evalúa: ojos, habla, movimiento
- Ideal para determinar: “¿qué tan comprometido está el cerebro y qué tan urgente es el manejo?”
Señales de alarma: cuándo acudir a urgencias de inmediato
Si una persona presenta cualquiera de estos síntomas de forma súbita, se recomienda pedir ayuda de urgencias de inmediato (ambulancia/911 o servicio local disponible):
- Cara caída o asimetría facial
- Debilidad o entumecimiento de un brazo o una pierna (sobre todo de un solo lado)
- Dificultad para hablar, hablar “enredado” o no entender
- Pérdida de visión repentina (de uno o ambos ojos)
- Vértigo intenso con dificultad para caminar o mantener equilibrio
- Dolor de cabeza súbito e intenso “como nunca antes”, especialmente si hay vómito o desmayo
- Desmayo, somnolencia extrema o confusión marcada
Incluso si los síntomas mejoran en minutos, no debe ignorarse, porque puede tratarse de un evento transitorio con riesgo de un infarto mayor.
¿Qué hace un neurólogo o un equipo médico cuando llega un paciente con sospecha de infarto cerebral?
Para dar confianza y claridad: en una atención real, el diagnóstico no se basa en una sola escala. Se integra una evaluación completa.
En urgencias, el proceso suele incluir:
1) Historia breve y hora de inicio de síntomas
Se intenta definir:
- ¿A qué hora fue la última vez que estaba normal?
- ¿Cómo empezaron los síntomas?
- ¿Hubo caída, golpe, convulsión o desmayo?
Esto es crucial porque algunos tratamientos dependen del tiempo de evolución.
2) Exploración neurológica
Aquí pueden usarse herramientas como:
- evaluación clínica inicial
- Escala de Cincinnati (si fue prehospitalaria)
- Escala de Glasgow (si hay alteración de conciencia)
3) Estudios inmediatos
El equipo médico puede solicitar:
- Tomografía de cráneo (TAC) para descartar sangrado
- análisis de sangre básicos
- evaluación cardiaca si se sospecha origen embolígeno
- estudios vasculares o resonancia (dependiendo de disponibilidad y criterio médico)
4) Decisiones de tratamiento
El tratamiento depende de:
- tipo de evento (isquémico o hemorrágico)
- tiempo desde el inicio
- severidad del cuadro
- antecedentes (hipertensión, diabetes, anticoagulantes, etc.)
Las guías clínicas de manejo del infarto cerebral enfatizan la importancia de protocolos organizados y atención rápida.
Este enfoque busca algo muy concreto: reducir daño cerebral, prevenir complicaciones y mejorar la recuperación.
Mensaje responsable: lo que estas escalas SÍ y NO pueden hacer
Sí pueden hacer
- Ayudar a reconocer una emergencia neurológica rápidamente
- Guiar decisiones iniciales de atención
- Mejorar la comunicación entre paramédicos, urgencias y especialistas
No pueden hacer
- Confirmar por sí solas un diagnóstico definitivo
- Sustituir una valoración médica
- Determinar “si se va a curar” o prometer recuperación completa
Cada paciente es distinto, y el pronóstico depende de múltiples factores clínicos.
¿Cuándo acudir con un especialista?
Te recomiendo acudir con un neurólogo o a un centro de atención neurológica si:
- Tuviste síntomas compatibles con infarto cerebral, aunque hayan durado pocos minutos
- Presentas episodios repetidos de debilidad, visión borrosa o dificultad para hablar
- Hay antecedente de hipertensión, diabetes, colesterol alto, arritmias o tabaquismo
- Tuviste un infarto cerebral previo y necesitas prevención secundaria y rehabilitación
- Quieres una valoración integral de riesgo vascular y seguimiento médico personalizado
Si tienes duda, es mejor revisarlo a tiempo que esperar.

Advertencia médica
Este contenido es informativo y educativo. No sustituye una consulta médica ni debe usarse para autodiagnóstico.Ante síntomas compatibles con infarto cerebral, busca atención de urgencias de inmediato.
Fuentes confiables sugeridas
American Heart Association / American Stroke Association (AHA/ASA) – recursos y señales F.A.S.T.
Guías AHA/ASA para el manejo temprano del infarto cerebral isquémico (actualización 2019)
American Academy of Neurology (AAN) – resumen y recomendaciones clínicas basadas en evidencia
Glasgow Coma Scale (sitio educativo y referencia histórica)