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Diferencia entre EVC isquémico y EVC hemorrágico

Como su nombre lo dice el EVC o evento cerebro vascular isquémico es producido por “isquemia” o falta de aporte de oxígeno al tejido cerebral, frecuentemente por un tromboembolismo, mientras que el EVC hemorrágico es debido a una ruptura de algún vaso cerebral por Hipertensión arterial o aneurisma.

¿Qué es el EVC?

La OMS define un evento cerebro vascular (ECV) como un síndrome clínico que consiste en signos de rápido desarrollo de trastornos neurológicos focales (o globales en caso de coma) de la función cerebral, que duran más de 24 horas o conducen a la muerte, sin una causa aparente que no sea una enfermedad vascular

¿Cuáles son los factores de riesgo para sufrir un EVC?

Existen varios factores que pueden aumentar la probabilidad de sufrir un EVC: 

No modificables: 

  • Edad mayor a 50 años,
  • Género masculino,
  • Antecedente de familiar con esta enfermedad.

Modificables: 

  • Hipertensión arterial. 
  • Tabaquismo. 
  • Diabetes mellitus.
  • Obesidad.
  • Sedentarismo. 
  • Alimentación alta en sodio.
  • Altos niveles de estrés.
  • Fibrilación auricular. 
  • Hipercolesterolemia.
  • Ateroesclerosis
  • Apenas de sueños. 
  • Arterias carótidas bloqueadas. 
  • Uso de pastillas anticonceptivas.

¿Qué es el EVC isquémico? 

Corresponden al 75%-90% de los ECV y son debidos a la oclusión de un vaso sanguíneo cerebral, lo que genera un área de necrosis denominado Cor y un área de isquemia reversible denominada área de penumbra.

Esta oclusión se puede deber a múltiples causas como: 

  • Trombosis arterial: obstrucción de un vaso sanguíneo por un coágulo sanguíneo local.
  • Embolia: obstrucción de un vaso sanguíneo por un coágulo de sangre (émbolo) procedente de otra región corporal.
  • Hipoperfusión sistémica 
  • Trombosis de un seno venoso cerebral (coágulo de sangre en los senos que drenan la sangre del cerebro).

¿Qué es el EVC hemorrágico?

Corresponden al 10-25% de los ACV y se deben a la rotura de un vaso, la cual puede ser:

  • Intracerebral: La sangre se vierte directamente en el tejido encefálico como en el caso de los aneurismas.
  • Intracraneal: Acumulación de sangre en cualquier zona dentro del cráneo como en el caso de los traumatismos craneoencefálicos

¿Cuáles son los signos y síntomas del EVC?

  • Debilidad/paresia facial: sonrisa asimétrica
  • Debilidad de la extremidad superior: observar si puede elevar ambos brazos por igual o uno cae (signo de barre)
  • Debilidad de la extremidad inferior
  • Disfasia o disartria
  • Marcha hemiparética
  • Movimiento ocular anormal
  • Alteración del campo visual 

En el EVC hemorrágico es frecuente que se presenten cefaleas y convulsiones.

Los síntomas dependen mucho del territorio cerebral afectado, cada lóbulo de la corteza ejerce una función específica como las siguientes:

Lóbulo frontal:

  • Área motora primaria: Inicio de movimientos voluntarios.
  • Área de broca, lenguaje. 
  • Surco olfatorio. 
  • Comportamiento, planificación, ejecución, atención, concentración. 

Lóbulo parietal:

  • Conciencia del tacto, presión, dolor y temperatura.
  • Memoria episódica.
  • Comprender el espacio y distancias

Lóbulo temporal:

  • Corteza auditiva primaria.
  • Área de Wernicke. 
  • Comprensión del lenguaje hablado. 
  • Memoria a largo plazo.
  • Comportamientos y emociones.

Lóbulo occipital

  • Corteza visual primaria: responsable de la percepción visual.
  • Corteza de asociación visual: responsable de la interpretación de las imágenes visuales.

Insula:

Procesamiento de la experiencia emocional y regulación de las vísceras y órganos

¿Qué arterias nutren al cerebro?

Las arterias que irrigan el encéfalo están organizadas en un círculo denominado polígono de Willis. Este polígono está formado por la unión de:

  • 2 arterias carótidas internas
  • 2 arterias cerebrales anteriores (ACA)
  • 2 arterias cerebrales medias (ACM)
  • 2 arterias cerebrales posteriores (ACP)
  • La arteria comunicante anterior
  • 2 arterias comunicantes posteriores
  • La arteria basilar que resulta de la unión de las 2 arterias vertebrales.

Las ACA y ACM forman la circulación anterior, mediante ramas que irrigan la corteza del encéfalo anterior y otras que irrigan estructuras profundas como los ganglios basales, el tálamo y la cápsula interna. La circulación posterior, compuesta principalmente por ramas arteriales de las arterias ACM, basilar y vertebral, irrigan la corteza cerebral posterior, el mesencéfalo y el tronco encefálico. 

En este sentido el daño en la arteria cerebral anterior irriga mayormente al lóbulo frontal produciendo los síntomas descritos en las funciones de dicho lóbulo, la arteria cerebral media irriga mayormente lóbulo parietal, temporal e insular, y la arteria cerebral posterior irriga mayormente al lóbulo occipital.

¿Qué estudios se requieren para evaluar un EVC?

  • Tomografía Computarizada (TC):

Rápida y accesible, se realiza sin contraste y en primera instancia para descartar hemorragia cerebral. No es muy sensible para ACV isquémicos pequeños o con pocas horas de evolución o que se encuentren en región posterior del encéfalo. 

  • Resonancia Magnética (RM):

Es el gold standard para infartos cerebrales y permite establecer la topografía exacta de lesión, sin embargo, toma varios minutos, es de alto costo y poco accesible, por lo que se suele realizar en segunda instancia. 

Además, se pueden realizar pruebas secundarias para determinar la causa del ACV como ecografía de arterias carótidas, electrocardiograma, monitor de Holter, angiografía de los vasos sanguíneos encefálicos y exámenes de sangre. En caso de crisis epilépticas se puede solicitar un electroencefalograma.

¿Cuál es el tratamiento del EVC?

Un evento vascular cerebral es una emergencia médica y cada minuto cuenta, ya que cuanto más tiempo dure la interrupción del flujo sanguíneo hacia el cerebro, es mayor el daño.El tratamiento se basa principalmente en el control de los desencadenantes como tratamiento para la hipertensión arterial, la diabetes, y la fibrilación auricular.

Para el tratamiento agudo se necesita de terapia antifibrinolíticas como el alteplase. Se puede brindar de protectores cerebrales como el núcleo o somazina. Una vez establecido el EVC puede dejar secuelas como debilidades y problemas del lenguaje los cuales pueden ser tratados con neurorehabilitación física mediante una evaluación inicial para determinar las áreas afectadas con paresia, contracturas, espasticidad alteración del equilibrio y marcha y posteriormente realizar un plan de rehabilitación personalizado por paciente.

Terapia de lenguaje y estimulación magnética transcraneal repetitiva para facilidad motora y de lenguaje. La terapia ocupacional para mejorar la independencia del paciente también puede ser necesaria.

¿Es posible prevenir un infarto cerebral?

La prevención es una parte fundamental en el cuidado de la salud neurológica y la reducción del riesgo de infartos cerebrales. Aquí te proporciono una serie de estrategias y hábitos que pueden contribuir significativamente a prevenir este tipo de eventos:

  • Control de la presión arterial:

Mantener la presión arterial en niveles saludables es esencial, ya que la hipertensión arterial es un factor de riesgo importante para los infartos cerebrales. Esto se puede lograr mediante una dieta equilibrada, ejercicio regular y, si es necesario, medicamentos recetados por un profesional de la salud.

  • Control del colesterol:

Un nivel alto de colesterol puede aumentar el riesgo de formación de placas en las arterias, lo que puede llevar a un infarto cerebral. Llevar una dieta baja en grasas saturadas y trans, junto con medicamentos si es necesario, puede ayudar a mantener niveles saludables de colesterol.

  • Manejo de la diabetes:

Las personas con diabetes tienen un riesgo elevado de problemas cardiovasculares, incluidos los infartos cerebrales. Mantener los niveles de glucosa bajo control, a través de la dieta, ejercicio y medicamentos, es clave para prevenir complicaciones.

  • Estilo de vida activo:

La actividad física regular beneficia enormemente la salud cardiovascular. Realizar ejercicio moderado, como caminar, nadar o andar en bicicleta, puede mejorar la circulación sanguínea y reducir el riesgo de infartos cerebrales.

  • Dieta saludable:

Una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras, granos enteros, pescado y grasas saludables, puede ayudar a mantener el peso adecuado, controlar la presión arterial y reducir el riesgo de enfermedades cardíacas.

  • Moderación en el consumo de alcohol y no fumar:

El consumo excesivo de alcohol y el tabaquismo son factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares. Limitar el consumo de alcohol y evitar fumar son pasos cruciales para la prevención.

  • Manejo del estrés:

El estrés crónico puede contribuir a problemas de salud, incluidos los cardiovasculares. Practicar técnicas de manejo del estrés, como la meditación, el yoga o la respiración profunda, puede ser beneficioso.

En Neurocenter, comprendemos la importancia de proporcionar información detallada sobre las medidas preventivas. Al adoptar un enfoque proactivo hacia la salud y alentar a la comunidad a tomar decisiones informadas, podemos contribuir a reducir significativamente los riesgos asociados con los infartos cerebrales. Recuerda que siempre es aconsejable consultar con profesionales de la salud para diseñar un plan personalizado de prevención.

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