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¿Qué es el infarto cerebral cardioembólico?

El infarto cerebral es una condición médica grave y potencialmente devastadora que afecta a millones de personas en todo el mundo cada año. Entre los diferentes tipos de infartos cerebrales, uno de los más intrigantes y preocupantes es el infarto cerebral cardioembólico.

Este tipo específico de infarto cerebral es el resultado de un coágulo que se forma en el corazón y viaja a través del torrente sanguíneo hasta llegar al cerebro, donde obstruye el flujo de sangre en una arteria cerebral, causando daño tisular y disfunción neurológica.

Para comprender completamente qué es el infarto cerebral cardioembólico, es esencial entender primero qué es un infarto cerebral en general.

  • Infarto cerebral:

También conocido como accidente cerebrovascular isquémico, ocurre cuando se interrumpe el suministro de sangre a una parte del cerebro. Esto puede suceder debido a la obstrucción de una arteria cerebral por una placa de ateroma (colesterol) proveniente de las arterias del cuello (carótidas), por enfermedades procoagulantes que ocasionan coágulos en sitios distales y viajan por la sangre hasta llegar al cerebro.

  • Infarto cerebral cardioembólico:

La obstrucción es causada por un émbolo (coágulo) que se origina en el corazón y viaja a través de la sangre hasta que llega al cerebro. Ésta causa de infarto cerebral es relativamente común, encontrándose en la segunda principal causa de infarto cerebral.

¿Qué puede ocasionar un infarto cerebral cardioembólico?

La respuesta radica en las afecciones cardíacas que predisponen a la formación de coágulos sanguíneos dentro del corazón. Esto ocurre principalmente cuando hay una alteración funcional eléctrica (como una arritmia) o estructural (como la dilatación del corazón) las cuales ocasionan un flujo turbulento de la sangre dentro del corazón, lo cual fomenta la formación de coágulos.

  • Fibrilación auricular:

Una de las condiciones cardíacas más comunes que pueden causar embolismo es esta arritmia muy común en donde las cámaras superiores del corazón (las aurículas) laten de manera irregular y pueden formar coágulos sanguíneos en su interior.

Estos coágulos pueden desprenderse y viajar a través de la circulación sanguínea hacia el cerebro, donde pueden provocar un infarto cerebral cardioembólico al obstruir una arteria cerebral.

  • Insuficiencia cardiaca:

Otra causa bastante común, especialmente cuando ya está en estadios tan avanzados que el corazón está dilatado de forma importante, ocasionando a la vez una deformidad de las válvulas haciendo que también se dilaten, y ocasionan insuficiencia mitral o aórtica.

Estos cambios estructurales ocasionan un flujo turbulento de la sangre dentro del corazón, favoreciendo la formación de coágulos. A su vez, la dilatación puede generar fibrilación auricular por el aumento de tejido fibrótico, mientras que la fibrilación auricular de larga evolución ocasiona una dilatación progresiva del corazón, llegando a ocasionar insuficiencia cardiaca.

Otras afecciones cardíacas que aumentan el riesgo de infarto cerebral cardioembólico incluyen:

  • La endocarditis (una infección de las válvulas del corazón)
  • Las enfermedades valvulares cardíacas (como la estenosis mitral o el prolapso de la válvula mitral)
  • Los defectos cardíacos congénitos (como el foramen oval permeable).

En estas condiciones, pueden formarse coágulos sanguíneos en el corazón y, si se desprenden, pueden causar un infarto cerebral cardioembólico.

¿Cuáles son los síntomas de un infarto cerebral cardioembólico?

Los síntomas pueden variar dependiendo del área del cerebro afectada por la obstrucción arterial. Los síntomas típicos de un infarto cerebral incluyen:

1.   Debilidad o adormecimiento repentino en la cara, el brazo o la pierna, especialmente en un lado del cuerpo.

2.   Dificultad para hablar o comprender el lenguaje.

3.   Confusión repentina o problemas para entender lo que está sucediendo.

4.   Problemas repentinos para ver con uno o ambos ojos.

5.   Dificultad para caminar, mareos repentinos o pérdida del equilibrio y la coordinación.

6.   Dolor de cabeza repentino y severo sin causa conocida.

Es importante tener en cuenta que estos síntomas pueden aparecer de repente y sin previo aviso. Si se experimenta alguno de estos síntomas, es crucial buscar atención médica de emergencia de forma inmediata, ya que el tiempo es un factor crítico en el tratamiento del infarto cerebral.

¿Qué hacer cuando se presenta un infarto cerebral?

Lo primero es buscar atención médica inmediata, idealmente en un hospital que cuente con todos los recursos posibles para el tratamiento de esta afección. Si se llega en las primeras 4 horas y media, el paciente es candidato a tratamientos como la fibrinolisis, la cuál consiste en la administración de un medicamento por la vena que disuelve el coágulo. 

En las primeras 9 horas desde inicio de síntomas otra opción de tratamiento es la trombectomía, la cuál consiste en la extracción del coágulo mediante cateterismo entrando por una arteria de la pierna, subiendo hasta las arterias del cerebro donde se encuentra la obstrucción y se aspira o disuelve el coágulo.

Ambos tratamientos son tiempo-dependientes, por lo que, si se busca atención médica posterior a este periodo de ventana, ya no hay nada más que pueda hacerse para disolver el coágulo.

Pasado ese tiempo, el tratamiento se basa en la prevención secundaria mediante medicamentos que ayudan a disminuir el riesgo de formación de nuevos coágulos, y cambios en el estilo de vida como llevar una dieta saludable y realizar ejercicio.

Parte fundamental del abordaje de un infarto cerebral es la realización de estudios para determinar la causa. Algunos de estos estudios incluyen aquellos que ayudan a determinar si se trata de un infarto cerebral cardioembólico, por lo que es fundamental siempre realizar un electrocardiograma para buscar arritmias como la fibrilación auricular, y en algunos casos, la realización de un ecocardiograma para buscar alteraciones estructurales del corazón como la insuficiencia cardiaca, alteración valvular o endocarditis.

Qué terapias de Neurorehabilitación aplican para infarto cerebral cardioembólico

En el ámbito de la neurorehabilitación, tras un infarto cerebral cardioembólico, se implementan diversas terapias diseñadas para abordar las secuelas y mejorar la calidad de vida del paciente. Es importante destacar que el enfoque terapéutico puede variar según las necesidades específicas de cada individuo, por lo que siempre se realiza una evaluación exhaustiva.

  • Fisioterapia:

La fisioterapia desempeña un papel crucial en la rehabilitación postinfarto cerebral. Se enfoca en mejorar la movilidad, la coordinación y la fuerza muscular. Los fisioterapeutas utilizan ejercicios específicos y técnicas adaptadas para promover la recuperación motora y prevenir complicaciones derivadas de la inmovilidad.

  • Terapia ocupacional:

Los terapeutas ocupacionales trabajan en la restauración de habilidades cotidianas, adaptando entornos y enseñando estrategias para superar las limitaciones causadas por el infarto cerebral. Este enfoque ayuda a los pacientes a recuperar la independencia en actividades diarias como vestirse, comer y cuidar de sí mismos.

  • Logopedia:

En casos en los que el infarto cerebral afecta las habilidades del habla, la deglución o la comunicación, los logopedas intervienen. Desarrollan programas personalizados para mejorar la función del habla y ayudan en la adaptación a cambios en la capacidad de comunicación.

  • Estimulación cognitiva:

La rehabilitación neuropsicológica es esencial para abordar los posibles déficits cognitivos derivados del infarto cerebral. Ejercicios y actividades diseñados para estimular funciones cognitivas específicas contribuyen a la recuperación de la memoria, la atención y otras habilidades mentales.

  • Neurofeedback y tecnologías avanzadas:

En algunos casos, se emplean tecnologías innovadoras como el neurofeedback para ayudar a mejorar la función cerebral. Estas técnicas pueden incluir el uso de dispositivos de estimulación cerebral no invasiva o programas computarizados diseñados para la rehabilitación cognitiva.

Es fundamental destacar que la colaboración interdisciplinaria entre profesionales de la salud, incluyendo neurólogos, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales y logopedas, es esencial para proporcionar un enfoque integral y personalizado en la neurorehabilitación postinfarto cerebral cardioembólico. La paciencia y la constancia son clave, ya que la recuperación puede ser un proceso gradual y único para cada individuo.

El infarto cerebral cardioembólico es un tipo de infarto cerebral causado por un émbolo que se forma en el corazón y viaja hasta el cerebro, donde obstruye una arteria cerebral.

Las afecciones cardíacas como la fibrilación auricular y la insuficiencia cardiaca aumentan el riesgo de formación de coágulos sanguíneos en el corazón, que pueden provocar infartos cerebrales cardioembólicos.

Reconocer los síntomas de un infarto cerebral y buscar atención médica de emergencia son pasos cruciales para minimizar el daño cerebral y mejorar el pronóstico a largo plazo.

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