ACV: ¿Que es la escala NISHH?
Autor: Giovana Fermat Roldán

Cuando se trata de la atención de infartos cerebrales, también conocidos como accidentes cerebrovasculares (ACV), una evaluación rápida y precisa es crucial para determinar el tratamiento adecuado y mejorar los resultados del paciente. En este contexto, la Escala de Stroke del Instituto Nacional de Salud (NIHSS, por sus siglas en inglés) se ha consolidado como una herramienta esencial y ampliamente utilizada en el ámbito clínico.
La Escala NIHSS es una herramienta de evaluación diseñada para medir la gravedad de un infarto cerebral. Esta escala fue desarrollada en la década de 1980 por el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS) de los Estados Unidos y ha sido validada a lo largo de los años a través de múltiples estudios clínicos. La escala evalúa diversos aspectos de la función neurológica, permitiendo a los profesionales de la salud cuantificar el grado de discapacidad y la evolución del paciente a lo largo del tiempo.
Componentes de la Escala NIHSS
La NIHSS consta de 11 ítems que evalúan diferentes funciones neurológicas. Cada ítem se puntúa individualmente y la suma de estos puntajes proporciona una cifra total que indica la gravedad del infarto cerebral. Los ítems que se evalúan incluyen:
- Nivel de conciencia: Evalúa la capacidad del paciente para responder preguntas y seguir órdenes simples.
- Preguntas generales de orientación: Verifica la capacidad del paciente para responder preguntas simples sobre la fecha y la edad.
- Respuestas de comandos simples: Evalúa la capacidad del paciente para seguir instrucciones sencillas.
- Movimientos oculares: Examina el movimiento de los ojos y la presencia de parálisis del nervio craneal.
- Campo visual: Determina la presencia de pérdida de campo visual en ambos ojos.
- Parálisis facial: Evalúa la simetría de los movimientos faciales.
- Fuerza motora en los brazos: Mide la fuerza en ambos brazos.
- Fuerza motora en las piernas: Mide la fuerza en ambas piernas.
- Coordinación: Evalúa la capacidad del paciente para realizar movimientos coordinados.
- Lenguaje: Examina la capacidad del paciente para nombrar objetos, describir una escena y leer frases sencillas.
- Disartria: Evalúa la claridad del habla del paciente.
- Negligencia sensorial: Determina la presencia de negligencia o inatención a una parte del cuerpo o del entorno.
Cada ítem se puntúa de 0 a 4, donde 0 indica función normal y 4 representa un déficit grave.
Importancia de la NIHSS en la Atención del Infarto Cerebral
La NIHSS es vital por varias razones:
- Detección rápida y precisa: Permite a los profesionales de la salud identificar rápidamente la gravedad del ACV y tomar decisiones informadas sobre el tratamiento, como la administración de terapia trombolítica.
- Seguimiento de la evolución del paciente: Al utilizar la escala de manera repetida, los médicos pueden monitorear la evolución del paciente y ajustar el plan de tratamiento según sea necesario.
- Comunicación efectiva: Proporciona un lenguaje común para que los profesionales de la salud compartan información sobre la condición del paciente, lo cual es esencial para la coordinación de la atención.

Síntomas de un ACV: Reconociendo las Señales de Alarma
Un accidente cerebrovascular (ACV), también conocido como derrame cerebral, es una emergencia médica que ocurre cuando el flujo de sangre a una parte del cerebro se interrumpe, ya sea por un bloqueo (ACV isquémico) o por la ruptura de un vaso sanguíneo (ACV hemorrágico). Reconocer los síntomas de un ACV rápidamente puede ser la diferencia entre la vida y la muerte, así como entre la recuperación y la discapacidad permanente. A continuación, se presentan los principales síntomas de un ACV que todos deben conocer.
- Debilidad Repentina en la Cara, Brazo o Pierna:
- La debilidad o parálisis suele afectar solo un lado del cuerpo. Por ejemplo, un brazo o una pierna pueden sentirse súbitamente pesados o inmanejables.
- La cara puede caer hacia un lado, haciendo que una sonrisa sea asimétrica.
- Confusión o Problemas para Hablar y Entender:
- La persona puede tener dificultad para hablar (disartria) o para entender el habla.
- Puede que no se pueda expresar claramente o que sus palabras salgan incompletas o sin sentido.
- Problemas de Visión:
- La visión puede volverse borrosa o nublada en uno o ambos ojos.
- Algunas personas experimentan una pérdida de visión parcial o completa en uno de los campos visuales.
- Dificultad para Caminar, Mareo, o Pérdida del Equilibrio y la Coordinación:
- La persona puede experimentar mareos repentinos o falta de coordinación, lo que puede llevar a caídas.
- La marcha puede volverse inestable.
- Dolor de Cabeza Severo y Repentino:
- Un dolor de cabeza intenso que aparece de repente, especialmente si va acompañado de otros síntomas neurológicos.
- Este síntoma es más común en los ACV hemorrágicos.
- Entumecimiento o Pérdida de Sensibilidad:
- Sensación de entumecimiento en la cara, brazo o pierna, particularmente en un lado del cuerpo.
Reconociendo un ACV: La Prueba FAST
La prueba FAST es una herramienta sencilla que ayuda a recordar y reconocer los síntomas más comunes de un ACV:
- F (Face – Cara): Pide a la persona que sonría. ¿Un lado de la cara se cae?
- A (Arms – Brazos): Pide a la persona que levante ambos brazos. ¿Uno de los brazos se cae hacia abajo?
- S (Speech – Habla): Pide a la persona que repita una frase simple. ¿El habla es arrastrada o extraña?
- T (Time – Tiempo): Si observas cualquiera de estos signos, es hora de llamar a emergencias inmediatamente.
Importancia de la Acción Rápida
El tiempo es un factor crítico en el tratamiento de un ACV. Cada minuto cuenta, ya que el cerebro puede sufrir daños irreparables si no se restaura el flujo sanguíneo rápidamente. Los tratamientos, como los medicamentos trombolíticos que disuelven coágulos, son más efectivos si se administran dentro de las primeras horas desde el inicio de los síntomas.
Conocer y reconocer los síntomas de un ACV puede salvar vidas. Si tú o alguien cercano muestra signos de un ACV, busca ayuda médica de inmediato. La rápida acción no solo puede salvar una vida, sino también reducir significativamente el riesgo de discapacidad a largo plazo. Mantente informado y alerta, porque en el caso de un ACV, cada segundo cuenta.
Conclusión
En el manejo de los infartos cerebrales, la rapidez y la precisión son fundamentales. La Escala NIHSS proporciona una evaluación estandarizada y confiable de la gravedad del ACV, permitiendo a los profesionales de la salud tomar decisiones informadas y mejorar los resultados de los pacientes. Su implementación en la práctica clínica ha demostrado ser un componente esencial en la atención neurológica de emergencias, marcando una diferencia significativa en la vida de quienes sufren un infarto cerebral.
