Qué evalúa la escala NIHSS y su papel en el pronóstico
Autor: Giovana Fermat Roldán

Cuando alguien sufre un accidente cerebrovascular (ACV), es natural que surjan muchas preguntas e inquietudes. Una de ellas puede ser: ¿cómo saben los médicos qué tan grave es el infarto cerebral? O quizás: ¿cómo determinan las posibilidades de recuperación? La respuesta a estas preguntas está, en gran parte, en una herramienta fundamental llamada escala NIHSS.
¿Qué es la escala NIHSS?
La escala NIHSS, o National Institutes of Health Stroke Scale por sus siglas en inglés, es una herramienta que utilizan los profesionales de la salud para evaluar, de forma rápida y precisa, la gravedad de un accidente cerebrovascular (ACV).
Esta escala fue desarrollada por expertos en neurología y es utilizada en hospitales de todo el mundo para valorar de manera estandarizada el daño neurológico que sufre una persona durante un infarto cerebral.
Se trata de un conjunto de preguntas y pruebas que permiten observar diferentes funciones del cerebro, como la capacidad para mover las extremidades, hablar, entender instrucciones, mirar en ciertas direcciones o reconocer partes del cuerpo. En resumen, ayuda a medir qué tan afectado está el cerebro por el ACV.
¿Qué evalúa exactamente la escala NIHSS?
La escala NIHSS evalúa 11 aspectos neurológicos clave, que reflejan el funcionamiento de diferentes áreas del cerebro. Estos son:
- Nivel de conciencia:
Evalúa si la persona está despierta, alerta o somnolienta, y si responde adecuadamente a preguntas simples.
- Respuestas a preguntas básicas:
Se pregunta, por ejemplo, la edad o la fecha para ver si la persona puede responder correctamente.
- Órdenes simples:
Se le pide al paciente que realice acciones sencillas, como abrir y cerrar los ojos o apretar las manos.
- Movimientos oculares:
Se observa si la persona puede mover los ojos correctamente o si hay desviación ocular.
- Campo visual:
Se revisa si la persona puede ver bien en todos los campos de visión.
- Parálisis facial:
Se evalúa si hay debilidad o parálisis en la cara, como una sonrisa asimétrica o incapacidad para levantar las cejas.
- Movilidad de brazos y piernas:
Se pide al paciente que levante sus extremidades para ver si hay debilidad o pérdida de movimiento.
- Coordinación:
Se analiza si la persona puede realizar movimientos coordinados, descartando temblores o caídas involuntarias.
- Lenguaje:
Se observa si el paciente puede hablar con claridad y entender las palabras que se le dicen.
- Disartria:
Se evalúa si la persona tiene dificultades para articular las palabras correctamente.
- Negligencia espacial:
Se analiza si el paciente ignora una parte de su cuerpo o del espacio que lo rodea, lo cual indica daño en ciertas áreas cerebrales.
Cada uno de estos puntos recibe una puntuación específica, y la suma total ayuda a determinar la gravedad del ACV. El puntaje total puede variar desde 0 (sin síntomas) hasta 42 (afectación muy severa).

¿Por qué es crucial en el pronóstico?
Comprender el valor de la escala NIHSS no solo ayuda a los médicos, sino también a los pacientes y sus familias. Esta escala no solo mide la gravedad inicial del ACV, sino que también es una herramienta predictiva que orienta sobre cómo podría evolucionar la recuperación.
- Guía para el tratamiento inmediato:
Un puntaje bajo en la escala (generalmente entre 0 y 4) indica un ACV leve, mientras que puntajes más altos sugieren un daño mayor. Esta información es esencial para decidir rápidamente el tratamiento adecuado, como la administración de medicamentos trombolíticos para disolver el coágulo o considerar intervenciones quirúrgicas.
- Predicción de la recuperación:
Estudios han demostrado que los pacientes con puntuaciones NIHSS más bajas al ingreso tienen mayores probabilidades de recuperarse completamente o con mínimas secuelas. Por el contrario, una puntuación alta puede anticipar la necesidad de rehabilitación intensiva o un proceso de recuperación más prolongado.
- Comunicación clara entre profesionales:
La escala NIHSS permite que todos los integrantes del equipo médico tengan un lenguaje común para describir la situación del paciente. Esto es especialmente importante cuando se requiere trasladar a un paciente a otro centro especializado.
- Seguimiento de la evolución:
La escala no solo se usa al momento del ingreso, sino también durante la hospitalización y en el seguimiento del paciente. Ver cómo cambia la puntuación a lo largo del tiempo ayuda a los médicos a ajustar los tratamientos y las estrategias de rehabilitación.
